martes, 25 de marzo de 2014

Nuestro Manantial está en el Cielo

AGUA DE NIEBLA EMBOTELLADA

"Obtener agua pura de las nubes de forma sostenible e innovadora es posible,  sin necesidad de energía, sin generar residuos y sin afectar al medioambiente en ningún aspecto".



En Canarias, la empresa española Agua de Niebla de Canarias, S.L. desde hace años trabaja en una solución ecológica y sostenible a base de recuperar el agua de la niebla de las cumbres de Gran Canaria mediante un sistema de captadores. Una iniciativa increible para aprovechar ese recurso tan preciado que es el agua.

Página Web de Agua de Niebla de Canarias: http://aguadeniebla.com/inicio

Las nieblas, producidas normalmente por nubes bajas que impactan contra una orografía escarpada, se pueden captar mediante la colocación de mallas especiales sobre una estructura de sustento. Estas mallas retienen las minúsculas gotitas de agua que flotan en el aire imitando al proceso que realizan las copas de los árboles y que da lugar al fenómeno conocido como "precipitación horizontal".
Es una técnica estudiada desde hace más de 50 años en muchos lugares del mundo y que permite el aprovechamiento de este recurso hídrico sostenible. Fue en Chile, y más concretamente en el deseierto de Atacama, donde se comenzó a investigar y a desarrollar instrumentos de captación sobre todo entre los años 1960 a 1980, de la mano de ilustres investigadores de la Universidad Católica del Norte.
El "Huerto Hídrico" o Planta de Captación se encuentra en las cumbres de Gran Canaria (Islas Canarias, España), a más de 1.600 metros de altitud, en un área de excepcional belleza natural y paisajística, dentro del Paisaje Protegido de Las Cumbres, en el municipio de Valleseco.
El "Huerto Hídrico Alisios" está constituído por 30 captadores Garoé NRP 3.0, capaces de obtener más de 15.000 litros al día de agua de alta calidad.
Tras diversos procesos de microfiltrado, el agua se transporta hacia la planta de embotellado donde se trata mediante luz ultravioleta para asegurar su total pureza e inalterabilidad.
Esta instalación, única y pionera en el mundo, ocupa una superfice de 350 m2, no requerie energía, no genera residuos y no afecta al medio en ningún aspecto.
El agua de niebla Alisios posee una mineralización muy débil con la principal característica de ser de las aguas con menos Bicarbonatos (cal) del mundo, lo que la hace ideal para personas con problemas renales, preparación de alimentación infantil y como complemento a dietas bajas en Sodio, asi como acompañante perfecto en una dieta sana y equilibrada.

miércoles, 19 de marzo de 2014

22 M - Marchas de la DIGNIDAD


FANTÁSTICA RESPUESTA ANTE LA INJUSTICIA SOCIAL Y EL ABUSO DE PODER.

Nuestra compañera Carmela González ha sido una de las personas que ha tenido la oportunidad de participar y compartir la Marcha de la Dignidad en la columna suroeste durante un tramo.

En su artículo "marcha de la dignidad" cuenta como fue ver por primera vez a los manifestantes, caminando con ellos una etapa y compartiendo la rica experiencia de haberles conocido.



MARCHA DE LA DIGNIDAD


A veces me parece que hay tal saturación de noticias sobre la crisis, que para no sucumbir en la densidad de una pantalla, mis ojos registran pero mi mente olvida.

Algo así sucedió con el “Campamento Dignidad”. Vi la noticia, me pareció interesante, busqué alguna imagen…Y después ya había otro asunto del que ocuparse. De esto hace más de un año.

La historia es así: Un grupo de personas indignadas habían plantado tiendas de campaña frente a la oficina de empleo en Mérida para pedir la instauración de la “renta básica”. Una semana después se levantaba el Campamento Dignidad de Plasencia ante la Catedral, de donde les echaron; entonces ocuparon la Catedral misma y después de negociar con el obispo, les cedían una sala para desarrollar su labor. Poco a poco, por toda Extremadura se han organizado nuevos campamentos (Almendralejo, Badajoz, Don Benito, Rivera del Fresno, Villafranca de los Barros, Fuente de Canto, Zafra y muchos más). El movimiento se ha extendido por otras provincias y Comunidades Autónomas como Andalucía, Asturias, Murcia entre otras.

En Extremadura se han unido al Campamento Dignidad la Plataforma Anti-desahucios y otros colectivos que trabajan juntos. Han conseguido que prospere una Iniciativa Legislativa Popular sobre la renta básica y quieren proponerla para todo el Estado.

Por eso deciden ir a Madrid andando. Se organizan las Marchas de la Dignidad desde diferentes puntos del país, incluso de Europa, para confluir el día 22 de marzo en la capital. Allí se les unirán las diferentes “Mareas”. Me llegó la noticia con un video cuyo discurso exaltado confieso que me sonaba a antiguo.

Ahora, por esas cosas del destino, me he encontrado con ellos personalmente. Y os puedo asegurar que hay una gran diferencia entre ver la noticia y vivir la realidad. Quizá es uno de los males de esta era de la información, que nos avoca a confundir la noticia plana con la realidad siempre compleja.

Me encuentro con un amigo del pueblo donde vivo y me dice que los de la Marcha de la Dignidad llegan al día siguiente a Oropesa (un pueblo a 20 km) y que no hay gente para acogerles ni para prepararles algo de comer. Quedamos al otro día un grupito por la mañana en una casa para preparar cena y desayuno para cincuenta personas; cada uno llevará algo de su huerto, de su despensa…

Con un sol radiante, improvisamos una cocina en el porche y nos ponemos manos a la obra. Momentos ricos, de charla, musiquita, compañerismo…Colaborar nos llena de alegría y se nota en el ambiente.

Por la tarde cargamos los “perolos” en un coche y nos vamos a Oropesa de Toledo. Les vemos llegar. Portan banderas de diferentes colores; caminan con dificultad; parecen agotados; han caminado 35km desde Navalmoral de la Mata, donde el alcalde no les ha dejado local para dormir y al final se han refugiado en la sede de CCOO.

Hasta las 21,30h no pueden entrar en el polideportivo donde les dejarán dormir, esta vez sí, en Oropesa. En la misma plaza del pueblo, en medio de una terraza con mesas donde nos acabamos de tomar algo todos juntos, se organiza la asamblea. Algunas personas del pueblo se acercan, otras miran recelosas. Empieza a refrescar.

Los de la marcha cogen el megáfono y por turnos explican las razones de su decisión de ir a Madrid. Piden trabajo digno para todos; una renta básica que cubra las necesidades mínimas de las familias; vivienda, agua, luz y gas como derecho universal; servicios sociales para todas las personas y una auditoría sobre la deuda del país. Algo muy razonable y humano.

Al día siguiente mi compañero y yo decidimos salir a caminar con ellos. La etapa de unos 23km va de Oropesa a Calera y Chozas.

Por el camino ambiente alegre. Chistes, risas, bromas…caminamos a buen ritmo, marcado por los jóvenes que tiran con fuerza del grupo, formado por una representación de diferentes generaciones. Cuando caminamos por la vía de servicio muchos coches y camiones saludan con sus bocinas.

Hablo con Manuel; me explica que para ellos la renta básica no debe ser una prestación social, sino el derecho de todo ser humano a vivir dignamente. Han conseguido que el Parlamento de Extremadura apruebe, aunque con recortes, empezar a pagar la “renta básica de inserción” a 8.000 familias, de las cuales hasta ahora solo han accedido a la ayuda algunas decenas, por la cantidad de papeleos que requieren.

Seguimos caminando y Petri me cuenta que cada día se pone en la calle con una mesa que le dejan en un bar a resolver los problemas que la gente trae para ver si los del Campamento Dignidad les pueden ayudar. Y son muchos. Amenazas de desahucio, gente que hay que realojar, cortes de luz, niños desnutridos, madres que se desmayan en la calle porque, para dar algo de comer a sus hijos, se quedan ellas anémicas, parados que ya no pueden aguantar más viendo a sus hijos llorando de hambre, hambre, hambre. “Te digo que hay mucha gente pasando hambre. Y nos podrán quitar todo, pero la dignidad no nos la quita nadie”.

Paramos a tomar un segundo desayuno en un bar de carretera. La encargada de intendencia saca pan, chorizo, mortadela, queso...“Todo esto nos lo van dando en los pueblos”, comenta mientras hace bocatas para unos y otros. Aparecen dos policías de paisano que se interesan por la marcha y charlan con Manuel sobre la crisis. Hay un rifirrafe entre los jóvenes y el dueño del bar que hace algún comentario ofensivo mientras luce un llavero con la bandera preconstitucional. Las mujeres aplacan los ánimos y seguimos caminando.

Voy hablando con Diego, Carlos, Paco, Julio…de la vida, de sus vidas, de la crisis y de cómo crece la solidaridad entre la gente. Sienten que no tienen nada que perder, que luchar por sus derechos y por los de todos, en lugar de quedarse en casa lamentándose, les devuelve la dignidad y también dicen que solo les pueden matar una vez y que van a por todas.

Entre todos acumulan multas por valor de más de 200.000€ por sus acciones reivindicativas, pero está claro que han perdido el miedo; o como dicen ellos “nos han quitado todo…hasta el miedo”. Han descubierto su poder y eso ha cambiado sus vidas. Saben por propia experiencia que “sí se puede”.

Unos kilómetros antes de llegar a Calera aparece un coche y se bajan unas mujeres jóvenes que vienen a recibir la marcha. Prometen curar las ampollas y aliviar las lesiones a los que lo necesiten. El grupo entra en el pueblo ante la mirada atónita de algunos paisanos, cantando por el megáfono retahílas como:

Sí, sí ,sí, nos vamos a Madrid

Luz, agua y gas derecho universal

Un desahucio, una ocupación

Otro desahucio, otra ocupación

No hay dinero? Lo tienen los banqueros

Donde está el dinero?

Lo tienen los banqueros

Ya en el pueblo nos conducen al polideportivo donde nos ofrecen una monumental paella y donde van a dormir los caminantes.

En la comida Ángeles me habla de su casa; está muy contenta porque antes vivía en la calle; dice que la tiene muy bonita; me enseña fotos en el móvil; es la única inquilina en un bloque abandonado y saqueado; el suelo es de cemento, no tiene luz ni agua pero se apaña con la ayuda de los compañeros del Campamento Dignidad; el piso se lo consiguieron ellos; come poco porque le faltan dientes, pero sus ojos de águila están muy abiertos.

Llega la despedida. Nos abrazamos como si nos conociéramos de toda la vida. Nos agradecen el haberles acompañado un tramo; se sienten apoyados y eso les da ánimo. Mañana seguirán caminando. No hay quien los pare.

¡Adiós compañeros! Os llevo en el corazón.

¡Nos vemos en Madrid!

Para mí “Campamento Dignidad” ya nunca más será parte de una noticia plana.

sábado, 22 de febrero de 2014

¿DILEMA TECNOLÓGICO?





            La cosa está así: las nuevas tecnologías conforman un medio de relación que nos aisla físicamente del entorno y nos obliga a una constante actualización, a una búsqueda de “lo nuevo”, “lo interesante”, lo “divertido” que hay en ese afuera virtual y cada día más lejano de nuestra realidad cotidiana. Nos moldean en contra de nuestra esencia como seres humanos. Cuando nos sumergimos en el universo de los gadgets nadie nos mira a los ojos y eso nos debería producir, cuanto menos, desasosiego. Nuestras relaciones están cada día más mediatizadas por las máquinas, y, aunque finjamos lo contrario, somos bien conscientes de ello y pagamos el precio doblemente: con nuestro tiempo de trabajo primero —salario a cambio de consumo— y con nuestro tiempo libre después, sometidos al ritual de la acumulación de datos y de la construcción de identidad.

            Si el asunto ya se complicó con la llegada de los móviles y de los ordenadores hace unos años, la reciente invasión de nuevos artilugios ha terminado de agravarlo. El teléfono móvil, del que ya casi nadie se separa ni un momento, parece sin embargo un inofensivo juguete al lado de sus ultramodernos descendientes. Estos nuevos aparatos no sólo requieren atención constante —modificando así nuestros hábitos—, sino que alteran, en muchas ocasiones, nuestra manera de ser y de comportarnos. Mediante la publicidad, las empresas manipulan nuestros deseos y determinan nuestras necesidades para hacernos seres inseguros y dependientes de lo que nos venden. Estas máquinas y también las infraestructuras con que operan están controladas por multinacionales; si queremos usarlas tenemos que consumir sus productos y su tecnología. Y es preocupante que hoy, cuando muchas sociedades se ven sacudidas por movimientos críticos con el capitalismo, no se produzca un cuestionamiento más a fondo sobre este punto.
 
            Pero no sólo se trata de cómo afecta a nuestro pequeño mundo consumista —tan acostumbrado a mirarse el ombligo—, el problema es mucho más grave y apremiante. La explotación de recursos asociada a la fabricación de estas tecnologías provoca verdaderos dramas humanos: explotación infantil, violaciones, asesinatos, etc. En el caso del coltán, el control de las minas y de la venta a las multinacionales está estrechamente relacionado con el conflicto étnico en el este del Congo, donde se encuentra la mayor parte de los recursos mundiales de este mineral y donde, según datos de Intermon Oxfam, se contabilizan más de cinco millones de muertos desde finales de los años noventa. Por sí solo, esto ya debería hacernos reaccionar, sin embargo no lo hacemos; nos hemos vuelto tan cómodos y dependientes que apenas nos cuestionamos las cosas. No es casual que los productos de última generación se oferten a precios asequibles para la mayor parte de la ciudadanía primermundista, que la mercadotecnia invite e incite a disponer de varios de estos aparatos, que la nueva identidad virtual pase por la presencia en un cada día mayor número de espacios de relación colmados de publicidad y ganchos comerciales. Somos igualmente materia prima, el último eslabón de una cadena cuya finalidad no es mejorar nuestra calidad de vida, ni fomentar las relaciones humanas, ni liberarnos de la carga del trabajo, sino única y exclusivamente ganar dinero. Cumplimos los deseos de las grandes compañías sometiendo nuestras vidas a sus dictados y practicando un consumo irreflexivo cuando no directamente cómplice con la violencia y la injusticia.
 
            La tecnología no es una novedad, ha estado presente en la vida de los animales humanos (y de algunos no humanos) desde tiempos remotos, pero hay que diferenciar entre aquella que ha sido ideada como herramienta al servicio del ser humano, es decir, de la colectividad, y que por su escaso impacto está en equilibrio con el entorno, y ese otro tipo diseñado (el verbo no es casual) para lucrar a una minoría a costa del expolio, la tiranización de países enteros y la destrucción del medio ambiente. Una implica poder y respeto a todos los seres vivos; la otra, que éstos se subyuguen a las necesidades de quienes detentan el poder. Hay personas que quizás no han llegado a este planteamiento, que no sepan o no quieran dedicar ni un minuto de su tiempo a reflexionar de forma crítica, pero la mayoría sí lo hemos hecho en mayor o menor medida. Por más que cerremos los ojos, no perdemos la capacidad de ver, ni tampoco de analizar, de discernir y de elegir. Sabemos que vivir sin iphone, sin ordenador portátil o sin navegador GPS no es tan difícil como quieren hacernos creer, pues tenemos recuerdos y experiencias bien nítidos de aquellos tiempos. Incluso nos permitimos, a veces, rememorarlo con nostalgia y lamentar que las nuevas generaciones no disfruten de la sencillez, la autenticidad y la salud de un entorno libre de máquinas y realidades virtuales. Pero nos dura bien poco esa clarividencia. Incomodados, preferimos colocar la respuesta antes de la pregunta y escudarnos en el argumento de que así son los tiempos, de que no podemos vivir anclados en el pasado, de que el progreso y la modernidad son imparables, y de que nuestra renuncia no cambiaría el estado de las cosas. La sociedad no va a prescindir de la comodidad que le brindan las nuevas tecnologías, incluso a sabiendas de los cadáveres que alfombran el camino, y nosotros, en tanto que individualidades, tampoco. El argumento de que supondría complicarnos la vida, ponernos todavía más obstáculos y remar a contracorriente ha calado bien hondo. Y también ese que intenta comparar la era de las nuevas tecnologías con aquella otra en que llegaron el teléfono, el televisor y el coche, como si fueran acontecimientos inevitables del progreso, como si viviéramos una suerte de determinismo tecnológico en el que la imposición de los intereses empresariales y la obediencia sumisa de los pueblos no jugaran papel alguno, o, peor aún, como si el paso de la incitación consumista, más o menos disfrazada por el envoltorio publicitario, a la colonización de lo íntimo y a la criminalización de la privacidad no supusiera un salto cualitativo en la estrategia de control social, comercial y político; al fin y al cabo, si ya hemos asumido la necesidad del coche y del petróleo, ¿qué más da tragar ahora con facebook, con whatsapp o con cualquier otra cosa que nos echen?
 
            Las nuevas tecnologías no son inocuas y su pretendida utilidad no es sino expresión de la comodidad y la falta de criterio de una sociedad servil y adocenada; son algunas de las nuevas herramientas al servicio de la dominación y de la colonización empresarial. Podemos desviar la mirada, pero eso no lo hará menos cierto; podemos murmurar con la boca pequeña que las cosas son así y no hay nada que hacer, pero no nos salvará; podemos enmarañarnos en justificaciones y en soluciones teóricas, pero eso no va a librarnos, aquí y ahora, de enfrentar la pregunta decisiva: ¿hemos asumido ya sin resistencia ni escrúpulo el coste humano que genera el consumo de esta tecnología o vamos a actuar en consecuencia y hacer los cambios necesarios para acabar —o al menos reducir al mínimo imprescindible— nuestra complicidad? Porque la cuestión, en definitiva, no es sólo si queremos adquirir los gadgets, sino, además, si estamos dispuestas a asimilar el estilo de vida que nos imponen, a olvidar la sencillez y la espontaneidad, a permitir que colonicen nuestra intimidad, a bailar al ritmo de las empresas, a dejar que su publicidad manipule nuestros deseos, a seguir colaborando con el genocidio y a pagar el correspondiente precio. O, por el contrario, si vamos a aportar nuestro granito de arena en la resistencia a la deshumanización, si vamos a reivindicarnos como seres libres y a defender otra manera de funcionar, otro tipo de sociedad, otro mundo.


Juako y Teresa


Candeleda,

22 de noviembre de 2013

lunes, 3 de febrero de 2014

Red Terrae




Una veintena de municipios agrupados en la asociación de municipios, Red Terrae, participan en el primer banco de tierras público que ya cuenta con 3.000 hectáreas de terreno de cultivo para ceder a aquellas personas que las recuperen para prácticas agroecológicas.

 

Estos municipios son Redueña (Madrid), Carcaboso (Cáceres), El Campillo de la Jara (Toledo) y los pueblos cántabros de la Mancomunidad de Municipios sostenibles, que agrupa a un total pueblos de esta comunidad.

La secretaria de esta iniciativa, Mila Martín, ha explicado a Efeagro que la idea partió del Ayuntamiento de Redueña, que detectó que uno de sus recursos naturales más interesantes, una dehesa, estaba sin explotar y el paisaje agrario abandonado.

A partir de ahí contactaron con otros territorios que trabajaban en temas ambientales o de turismo ecológico para adoptar soluciones comunes, ha señalado.

Así surgió la Red Terrae que trabaja por el aprovechamiento de tierras en desuso, para dinamizar oportunidades y estimular la creación de autoempleo, emergente en el sector agroecológico.


Las prácticas de los antepasados


El objetivo es recuperar las prácticas agrícolas "de los antepasados" y acercarlas a las propias de la agricultura ecológica, por ejemplo, evitando los pesticidas. Una de las medidas que han desarrollado es el banco de tierras, que cuenta con un espacio en la web en el que interactúan ofertantes y demandantes de tierras para prácticas agroecológicas.

De momento, ya se han ofertado hasta 2.800 hectáreas y se han registrado una veintena de demandantes en sólo unos meses, ha precisado Marín.

Además, se han interesado personas que viven fuera de estos territorios por lo que las experiencias que surjan de este proyecto se podrán exportar a otras zonas.

Para completar el banco de tierras, se pondrán en marcha redes de consumo, banco de herramientas y de "conocimientos" para que los participantes puedan compartir sus experiencias y sus buenas prácticas, la distribución de tierras para generar autoempleo, como realizar prácticas para recuperar la agricultura ancestral, es decir, ecológica.

http://www.tierrasagroecologicas.es/asociacion-red-terrae/
 



domingo, 26 de enero de 2014

Desde Belerofonte

Desde Belerofonte 

Queridos amigos, hoy os propongo observar un planeta que se llama Tierra. ¿Os parece? Bien. Es un planeta precioso situado a tan solo unos 51 años luz de nuestra Belerofonte (1). Y vamos a enfocar nuestra observación sobre el ser vivo que parece dominar todo el planeta, el ser humano. Preparaos para algunas sorpresas.


-Mirad. Vemos a unos 7.000 millones de humanos, repartidos de esta manera en lo que llaman continentes: 10% en Europa, 14% en América, 16% en África y 60% en Asia. Una cosa llama inmediatamente la atención, ¿la veis? Sí, correcto: No todos viven de la misma manera, tienen diferentes modos de vida. Muy diferentes. Podríamos resumirlo diciendo que 82% del patrimonio de la Tierra está en las manos del 8% de la población.


-¿Qué dices?


-Lo que oyes. Muchos apenas cubren sus necesidades vitales de salud y de alimentación; de hecho algunos, sobre todo niños, mueren de malnutrición o de enfermedad, mientras otros se compran cosas tan vitales para ellos como son gafas de oro, teléfonos móviles incrustados con diamantes, relojes de precios inconcebibles, accesorios de lujo carísimos para sus perros, sin hablar de gastos astronómicos en comidas, bebidas, ropa, fiestas, viajes…


-Pues sí, eso es muy raro. ¿Cómo es posible que esos “ricos” no se pongan tristes ante tal situación e intenten cambiarla?


-Es que creen que la felicidad se consigue con tener, con poseer cada vez más cosas.


-¡No me digas! ¿No saben que la felicidad es cosa del interior de cada uno?


-Pues no. Ahora veamos otra cosa sorprendente, la veis ¿verdad?


-Sí, es increíble. ¡Se pelean entre sí!


-Correcto. Y mucho. A nivel individual, cuando hay conflictos, es muy fácil que se agredan, verbalmente pero también físicamente. Y a nivel grupal o nacional, han desarrollado una tecnología muy perfeccionada para destruir construcciones, hasta ciudades enteras, e incluso matar a otros hombres. Lo llaman “hacer la guerra”. Hay hombres especializados en esta actividad llamados “militares”, la gran mayoría de ellos de sexo masculino. Pero muchos no-militares también pueden morir durante las guerras o ser heridos de gravedad o ver sus casas y sus empresas destruidas. En un momento dado, es muy raro que no haya una guerra en un rincón u otro de ese planeta.


-O sea que, en caso de conflicto, lo ideal para ellos es, al parecer, ¡eliminar al otro o a los otros!


-Eso es.


-Entonces, además de ser poco solidarios, ¡son violentos!


-Pues sí.


-¡Será posible! Habrá mucho sufrimiento en la Tierra, ¿verdad?


-Muchísimo.


-Ahora os voy a enseñar otra cosa, asomaos y mirad bien porque es un poco más difícil de ver desde aquí. Os ayudo: es consecuencia de los dos primeros aspectos que hemos visto. ¿Veis esos hombres, esas mujeres, esos niños que caminan?


-Ah sí. ¿A dónde van?


-Pues, dejan su casa, su pueblo, su país para intentar vivir decentemente en otras partes del planeta donde hay más riqueza o donde no hay guerra.


-¿Y lo consiguen?


-Pocos. Unos mueren en el intento, otros son detenidos y reenviados a su país.


-¿Tan difícil es cambiar de país?


-Sí, lo es. Hay cada vez más muros o vallas de alambre de hasta 6 metros de altura que impiden la entrada en los países más acomodados.


-¿De verdad? Y ¿por qué los humanos no reparten mejor las riquezas existentes y crean nuevas allí donde más falta hacen, y así no tendrían algunos que dejar sus casas y sus pueblos?


-Sería lo suyo. Pero eso supondría invertir dinero en proyectos que no les beneficiarían, por lo menos a corto plazo, y eso no les entra en la cabeza. Es  una pena porque todos saldrían ganando a medio y largo plazo. Lo que pasa es que cada país está cegado por el deseo de crear más riqueza en su casa.


-O sea que no ven mucho más allá de la punta de sus narices.


-Sí, se puede decir eso.


-No me lo puedo creer. Y ¿no hay ningún hombre sensible, compasivo y con mejor visión de futuro?


-Sí, los hay. No se ven a primera vista. Pero si usamos un zoom poderoso y oteamos un poco más en detalle, podemos percibir algunos de ellos, minoritarios eso sí. Tienen unas actitudes diferentes, podríamos decir opuestas. Son respetuosos, comprensivos, compasivos, cariñosos, amorosos. Han desarrollado una técnica que les permite escuchar, hablar, mirar, tocar desde el corazón. Y así pueden resolver todos los conflictos porque los dos opositores salen ganando.


-Y ¿por qué no proponen a los demás hombres cambiar de actitud?


-Sí lo proponen. Pero no son ellos los que cortan el bacalao. ¿Los podéis distinguir? Tienen algo diferente de los demás.


-Sí, se les nota algo en la cara, sonríen, parecen felices.


-Correcto. También son abiertos y no tienen miedo.


-¿Es que los otros no son felices?


-Pues, creo que no lo saben ni ellos mismos. Lo que sí saben es que tienen necesidades no cubiertas y hacen todo lo posible para satisfacerlas. Quieren más “poder adquisitivo”. Lo que pasa es que, una vez cubiertas, aparecen otras. Entonces hay que producir cada vez más riquezas materiales. Lo llaman “crecimiento económico”.


-Pero en vez de eso ¿no podrían los más privilegiados ajustar su consumo, su nivel de vida al nivel de las riquezas existentes?


-¡Uuuuuuh, pero eso significaría que su poder adquisitivo deje de subir, o incluso para algunos baje! Y no estánpreparados para aceptarlo. Están todavía en la mística del crecimiento. Eso significa tirar de los recursos naturales que, como bien sabéis, son limitados. Lo saben ellos también, pero lo curioso es que siguen actuando como si no lo supieran, siguen pensando que la solución, casi diría la salvación, es el crecimiento ilimitado. Lo peor es que, al hacer eso, ponen en peligro el futuro del planeta mismo “La demanda de la humanidad excede en cerca de un 50% la capacidad regeneradora del planeta, con lo cual está destruyendo el capital natural en lugar de utilizar tan solo los intereses, que sería lo sostenible” (2). Además usan herramientas que contaminan mucho, lo cual produce un recalentamiento climático que ya tiene efectos observables: Las zonas secas se vuelven cada vez más secas, las húmedas cada vez más húmedas, las catástrofes naturales son cada vez más numerosas y más devastadoras, el nivel de los océanos sube, acarreando la desaparición de zonas en la actualidad habitadas. Por ejemplo, Tuvalu, el país independiente con menos población de ese planeta ya tiene sus años contados. Sus 11.000 habitantes tendrán que dejar su país anegado por el océano. Serán los primeros refugiados climáticos.


-Pero no hay entre los hombres algunos con sentido común que les digan: “Vamos por mal camino, no podemos seguir así, hay que hacer algo urgentemente.”


-Sí, hay.


-¿Y?


-Tres posibilidades: 1- Nadie los escucha, son voces en el desierto. 2- Los poderosos escuchan, se reúnen y no se ponen de acuerdo para adoptar soluciones. 3- Escuchan, se reúnen, se ponen de acuerdo sobre decisiones y no cumplen con las decisiones. Desde la Cumbre de la Tierra en Rio (1992) a la Conferencia de Varsovia que se acaba de terminar, pasando por Kioto, Bali, Copenhague y Doha, no han tomado decisiones vinculantes. Además el país que más contamina (E.E.U.U.) no participa en las conversaciones. A ver lo que pasará en Paris en 2015. Conclusión, el objetivo de limitar el calentamiento a 2 grados de aquí a 2100 ya es inalcanzable. Será probablemente más cercano a los 4 grados.


-Entonces, ¿Cómo ves su futuro? ¿Van a la catástrofe?


-No necesariamente. Hay cada vez más gente consciente de la gravedad de la situación y de lo urgente que es tomar decisiones a nivel planetario. No hace falta que haya una mayoría, con un porcentaje relativamente limitado de hombres convencidos y decididos se podrían conseguir cambios decisivos. Además podrán contar con otra parte de la población; esa que, aún no estando comprometida con este reto porque su situación no se lo permite hacerlo, cuando el panorama se ponga peor, sí que se pondrán a luchar para un cambio verdadero.


-¿Tú crees que la situación de la Tierra va a empeorar?


-Sí, todavía no ha tocado fondo. Desafortunadamente solo entonces se decidirán a tomar medidas drásticas para salvar el planeta. Tarde, eso sí, porque habrá sufrido mucha gente, se habrá perdido mucha biodiversidad. Pero los seres human habrán por fin aprendido a vivir juntos y a respetar a este maravilloso planeta que es el planeta Tierra.



 (1)Belerofonte es un planeta cuya estrella es 51 Pegasi, de la constelación Pegaso.

(2) Informe “planeta vivo 2012” de WWF (World Wide Fund)

Por: Philippe Despress

¿ESTAMOS PREPARADOS?

¿ESTAMOS PREPARADOS?

Acabamos de pasar el solsticio de invierno; de la rueda del sol, el que marca el despertar a la luz; la oscuridad va cediendo terreno para dar paso a una claridad mayor y más duradera. Todo un símbolo que, como todos los mensajes de la naturaleza, encierra una gran sabiduría de la que podemos aprender.

Estamos asistiendo al despliegue de la oscuridad con todos sus secuaces en alza, la corrupción, la injusticia, la desfachatez, la codicia, las agresiones al planeta…y seguramente, cuanto más cerca esté el final de ese ciclo, más intensa será la negrura.

 


Muchos de nosotros esperamos que llegue pronto el solsticio que de paso a la era de la luz, anhelamos vivir en paz, que los dones de la tierra se repartan equitativamente entre sus habitantes, que el respeto y el amor se respiren en las relaciones, que seamos capaces de regenerar este planeta que nos acoge. Es un magnífico anhelo.

Pero, ¿estamos preparados?

Bueno, bueno, para eso siempre se está preparado. ¡¿Ah, sí?!

¿De dónde va a salir esa luz si no es del ser que cada uno de nosotros somos en realidad? ¿De dónde el amor y el respeto, si no es de nuestro corazón? ¿Cómo habrá paz fuera si no la hay dentro? Y la justicia ¿Dónde anidará si no es en nuestras acciones?

Mirando a nuestro interior y también alrededor, nos damos cuenta de que quizá nos hemos hecho un poco comodones. Si nos paramos a observar, nos damos cuenta de la cantidad de automatismos que nos conducen del principio al final de nuestro día a día. Os invitamos a hacer la prueba.

Cada cual se despierta como puede, pero, ¿somos conscientes de lo que significa empezar un nuevo día? Cada día es una oportunidad para vivir un poco más cerca de esa luz que anhelamos. Sí, pero ¿cómo?

Es cuestión de entrenar el músculo de la consciencia. Ducharse, vestirse, desayunar…pueden ser acciones rutinarias o podemos hacer un pequeño esfuerzo y cambiar a modo “sentir”, observar qué siento bajo el agua de la ducha, despertar los sentidos; y mirando a las estanterías…observar qué productos de higiene, belleza y limpieza utilizo, ¿están llenos de químicos tóxicos o me doy lo mejor para mi, los míos y el planeta? Qué elijo comer para terminar el ayuno nocturno, al mediodía y por las noches; qué medio de transporte utilizo para ir al trabajo o qué tareas priorizo y por qué. Cómo me posiciono ante un problema ¿laboral?, o si tengo miedo de dar la cara por mis compañeros; si aún me arrastran las emociones, o quizá sea fuerte con los débiles y débil con los fuertes… ¿Resisto a las tentaciones, pequeñas o grandes? ¿Organizo mi tiempo para dar prioridad a lo que es importante para mí o voy apagando tantos fuegos urgentes que no me quedan fuerzas para lo esencial? ¿Enciendo la tele automáticamente y me trago lo que me echen? Al cabo del día, puedo hacer un balance de cómo he trabajado por el nacimiento de la luz y ver si me quedo en paz y duermo tranquilo, o veo cómo puedo mejorar en algo y me lo pongo como tarea para el día siguiente.

La pregunta es si soy yo quien toma las decisiones en mi vida, porque si no soy yo, ¿entonces quien las toma por mi? Sí, una de las estrategias de la densidad oscura, es anestesiar a la población, adormecerla para que no pueda tomar sus propias decisiones. ¿Recordáis el cuento de la bella durmiente? Todo su reino dormía con ella, hasta que el amor le hizo recuperar la consciencia y todos despertaron.

Hay en nuestro mundo, externo e interno, muchas formas de adormecernos pero sin duda la más potente anestesia es el miedo. ¿Estamos preparados para afrontar nuestros miedos y plantarles cara? La experiencia nos dice que el miedo se esfuma cuando lo miramos de frente. ¿Estamos preparados para unir nuestra fuerza con la de los demás para vencer a las tinieblas que pretenden asustarnos? Si reconocemos al hermoso ser que realmente somos cada uno de nosotros, no hay bravucón que pueda con nuestra inmensa fuerza interior.

Pero nuestra luz no puede brillar si estamos dormidos. Y si no brilla nuestra luz ¿qué luz va a brillar?

Queridos amigos, convenzámonos, no hay otra, nosotros somos los que estábamos esperando. Y cuando nos decidamos a tomar las riendas de nuestra vida y brillar, entonces podremos disfrutar del nacimiento de la luz en nuestro mundo. Será el tan añorado solsticio planetario.


Carmela González
Equipo +étiKa

sábado, 4 de enero de 2014

Concierto por el Día Escolar de la Paz y la no Violencia en Alcobendas, Madrid.




El día Escolar de la No-violencia y la Paz (DENIP) fue declarado por primera vez en 1964. 


Su objetivo es la educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los Derechos Humanos, la no-violencia y la paz. 

En este día, los colegios y centros se convierten en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión.

 

El mensaje básico de este día es: 
Amor universal, 
No-violencia 
y Paz. 


El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra.

Este concierto va dirigido a todas aquellas personas que quieran disfrutar de una tarde llena de música, baile y mensajes de paz sin importar la edad.

Jóvenes promesas ensayan duro para dar un increíble espectáculo, donde desde los más pequeños a los más mayores estáis todos invitados.

 

En la página de "Madrid en Paz", muy pronto estará disponible un enlace donde podréis descargar vuestra invitación al concierto, la cual es totalmente gratuita.

!! Muchas sorpresas os esperan, no os lo perdáis !!

 

http://www.madridenpaz.com/ritmos-de-paz.html